Este tratado presenta interpretaciones alegóricas de los jeroglíficos, más apegadas a la historia natural que al conocimiento real de la escritura, aunque, de vez en cuando, se recogen interpretaciones correctas de los signos, pero con explicaciones ficticias. Por ejemplo, Horápolo señala con razón que el jeroglífico de la oca (o el pato golondrino) 𓅭 significa «hijo» y lo justifica diciendo que es un animal que ama mucho a sus crías; lo cierto es que el valor fonético del signo, zꜢ, corresponde con la palabra «hijo». Su autoridad como fuente egipcia lastró el desciframiento real.
Exposición sobre la visión de Egipto a través de la historia, antes del desciframiento de los jeroglíficos
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Los jeroglíficos de Horapolo
Título: Hieroglyphika


